"El lugar es cálido, agradable y pequeño. Eso puede parecer auspicioso. Os voy a contar la historia del Maestro Tsongkapa:
Tsongkapa fue un gran Maestro que vivió en Tibet y empezó su andadura con un pequeño grupo de 17 personas o menos. Estos se excitaban tanto siempre al estar en compañía de su Maestro que para entrar por la pequeña puerta del pequeño templo que tenían se daban codazos y no se dejaban casi pasar los unos a los otros. Cada vez que alguien iba al w. c. pasaba lo mismo. Se colapsaban, se alborotaban y se empujaban. Tsongkapa predijo que ese era un buen inicio ya que preveía que aquel diminuto grupo que representaba a su linaje iba a crecer mucho desde esa pequeñez. Su enclave principal de Ganden creció poco a poco hasta llegar a tener más de 80.000 monjes que siguieron empujándose y molestándose cada vez que tenían que salir o entrar por la puerta del templo.
Os digo que el número de gente no es tan importante sino vuestro tesón. El tesón y constancia para la extensión de la preciosa enseñanza. Con una única enseñanza, cuanto mayor sea el número de asistentes mayor será el efecto de la bendición. Si yo enseño a 10 personas, el beneficio será para ellas pero si en vez de 10 hay 10.000 entonces con el mismo tiempo usado la bendición alcanzará más amplitud. De una sola vez puedo instruir a 10.000 personas sin que haga falta que dé 10.000 veces las enseñanzas. Pero esta extensión, este trabajo no debe hacerse por una cuestión de ego sino con el fin de conseguir algo verdaderamente beneficioso. El que el centro sea mayor no tiene que querer decir que el ego sea mayor. A veces esto ocurre. Nos dejamos deslumbrar. Es como si repartiéramos veneno. Cuanto mayor sea el plato más veneno entrará. En ese caso no merece la pena que sea grande el recipiente si su fin es alojar veneno o algo contaminado. Tendríamos que hacer desaparecer el ego aunque no os puedo pedir que no tengáis ego ya ahora. No puedo pretender eso ahora pero si se debe de ir eliminando gradualmente.
Os quiero hablar sobre como manejarse en una sangha. Tenéis que trabajar por el linaje y la Enseñanza de Buda. Trabajar por lo colectivo y no por lo individual. No podéis pensar que voy a ayudar a este si y a este no. Debéis de pensar en el grupo, en la comunidad, en lo colectivo siempre desde aquí dentro. Trabajáis en grupo, para un grupo y para un linaje por el beneficio de los seres. No podéis personalizar haciendo diferencias por que este me cae mejor o es más débil o brilla más. Aquí dentro todo es colectivo y así todo irá bien con esa correcta motivación. El ego crece si trabajo seleccionando a la gente según mis apetencias. Eso entra en el terreno de la privacidad y de la personalización. Puede ocurrir que eso se haga pero nunca dentro de este centro. Fuera podéis amar o rechazar de diferentes formas pero aquí trabajáis todos juntos en un grupo por un fin común. Dejad el ego atado fuera con una cadena como si se tratara del perrito cuando vais a entrar en el supermercado. Con esa mentalidad habrá armonía y todo irá muy bien para el centro, guiado por el lama, los Maestro. Con la ayuda de padrinos y donadores y con vuestro esfuerzo colectivo.
Aprecio mucho todo esto y el que forméis y cuidéis un lugar para que la gente pueda venir a meditar, servir al centro, aprender el camino hacia la Realización. Si no tenéis un eje. Si no seguís con claridad a un guía, puede haber problemas. Lama Nawang está bastante cerca y también la relación con el es cada vez más estrecha. Estoy muy orgulloso. El me ha pedido que envíe otro lama para repartir los trabajos, pero no puedo, de momento, encontrar otro lama como él. Por eso le insisto en que venga y además sabéis que ante verdaderas dificultades podéis acudir a él o llamarle si en ese momento no le tenéis aquí. Así podéis volver a encontrar un eje. Un Maestro permanece entre nosotros gracias a la armonía de la sangha y para ello debéis poner el ego fuera de este lugar. El Lama viaja por los centros europeos para poderos visitar a todos al menos una o dos veces al año.
Ahora este centro es un bebé que comienza. Lo tendréis alquilado como un año o dos porque es pequeño además no podemos permanecer siempre alquilando el sitio. Poco a poco encontraremos algo más permanente y confortable a donde los lamas vengan. Eso se hará. Ese es mi pensamiento. Lo que viene a mi mente. Los occidentales siempre habláis de lo sencillo pero debemos dar una oportunidad al crecimiento. Esa no es una reflexión del ego sino una meta hacia el beneficio de los demás. No porque algo sea pequeño está carente de ego o es sencillo. El ego no tiene que ver con la talla. Ocurre con mucha frecuencia que solo dos personas imbuidas de ego pueden llevar una relación muy difícil. Se trata de dejar nuestro ego fuera de este lugar y todo irá armoniosamente. Todo se llevará bien".
Su Santidad Gyalwang Drukpa